- Realizar un PERT y/o un Gantt.
- Definir criterios de evaluación (indicadores). Para ello habría que familiarizarse con las normas ISO que se puedan aplicar al caso.
- Si la tipología de servicio lo permite, plantear encuestas de satisfacción de usuarios.
El duelo empleado en hacerlo como el Cid en gozo se tornará y lograremos documentar y planificar nuestros proyectos. Además, evitaremos que en el futuro se haya de volver sobre lo mismo por olvido o por ausencia de la persona que estaba al cargo.
Por otro lado y ya que somos funcionarios, creo que debemos familiarizarnos también con el ROI o retorno de la inversión, que es un concepto mucho más amplio que el de la rentabilidad. Por ejemplo, la rentabilidad de una biblioteca es nula, pero el ROI se puede medir en términos de alfabetización, de tasa de abandono escolar, de expedientes académicos, empleabilidad, etc. Claro que implantar técnicas de medición del ROI es complejo (y caro) pero ahí estamos nosotros para combatir la idea cortoplacista de lo que resulta rentable en términos económicos y defender el beneficio social con datos.
Gracias por leerme. Un saludo.
Estoy totalmente de acuerdo ; no podemos obtener beneficios en sentido empresarial puro,pero si ganancias para la ciudadanía
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